El nuevo ciclo de God of War (4)


Que el nuevo God of War esté ambientado en la mitología nórdica es un regalo para los que nos gustan ambas cosas. En los juegos previos de la saga, los creadores ya demostraron el cuidado trabajo de documentación a la hora de crear la narrativa, pese a las lógicas licencias. Y en lo poco que se ha visto hasta ahora de God of War, se mantiene la misma tónica en un mundo frío e inhóspito.

En los tráileres que han presentado este año y el anterior aparecen frondosos bosques y montañas heladas, trolls, gigantes, lobos, enanos, elfos, Jörmundgander… pero más allá de los elementos esperados, podemos estar contentos con lo que se puede intuir a partir de los pequeños detalles mostrados en los diálogos y en los paisajes. Al final del primer tráiler, por ejemplo, vemos que algo muy grande se movía entre los árboles y las cábalas te llevaban directamente a la Serpiente de Midgard Jörmundgander, como bien se confirmó en el tráiler de este año. Pero hay más: ¿podemos entender que la ardilla que corretea por el bosque es la portadora de mensajes a su vez en Yggdrasil Ratatoskr? El enano Sindri es, junto a su hermano Brok, el creador de algunos de los tesoros más poderosos de los Aesir como el Mjolnir y, por lo que parece, también del hacha mágica que porta Kratos, que vuelve a la mano de su dueño como el martillo de Thor. El cadáver del gigante de hielo es el del mismo gigante que intentó engañar a los habitantes de Asgard con la construcción de su muro de protección en una estación a cambio de la mano de la hermosa Freya, el Sol y la Luna, y que finalmente murió a manos de Thor antes de terminar su hazaña. Gruff, el clásico troll bajo un puente, como en el tradicional cuento nórdico Las tres cabras macho; el uso del alfabeto rúnico Futhark con propósitos mágico tanto en la puerta de la cabaña donde vive la familia de Kratos como en el brazo de Atreus, en la misma hacha de Kratos o en el nuevo logo del juego; y el salón lleno de tesoros puede ser el del enano Fafnir —y la voz que se oye también— (¿no se le ve porque ya se ha convertido en dragón?). Después de 15 minutos de demostración, tenemos entretenimiento para rato haciendo elucubraciones de qué o quién sale en los tráileres y si están o no en los obras clásicas como los Eddas de Snorri o en nuevas como la de Neil Gaiman. Y sin embargo quizá lo más interesante es cómo tratan el tema del destino en ambos documentos.

Al final del primer tráiler, en 2016, se habla de un nuevo comienzo y este nuevo comienzo es doble, literal y metafóricamente hablando. De manera literal lo tenemos en el nuevo arranque de la saga, también para Kratos y Atreus tras la muerte de la esposa y madre de ambos; y metafóricamente porque quizá Atreus puede tener un destino propio y romper la herencia recibida.

Al final del God of War 3 (SCE Studios Santa Mónica, 2010), la saga estaba moribunda y no solamente porque el protagonista estaba muerto. Después de cargarse a prácticamente todo el panteón griego y, de paso, a toda su familia, Kratos como personaje no podía aportar mucho. A esas alturas era poco menos que un despojo que lo único que hacía era matar y la excusa de la venganza había perdido gran parte de su vigencia, ya que no había aprendido casi nada después de sumir a su mundo al caos más absoluto. Kratos era un genocida inmortal y maldito en el sentido griego de la palabra. Como héroe griego tenía un destino del que no podía sustraerse y, cumplido su destino, no le queda otra que emigrar tras la destrucción que ha perpetrado. Ahora Kratos se encuentra viviendo en los márgenes de los territorios de los Aesir y tiene una segunda oportunidad en la vida tras perdonarse así mismo por lo que le ocurrió a su primera familia. De ahí que en los tráilers nos presenten la problemática relación paternofilial de Kratos y su hijo Atreus.

Atreus es un nuevo comienzo para Kratos: con el que puede dejar su pasado atrás (véase como esconde las cicatrices de sus antiguas armas las Espadas del Caos) y con el que dar paso a un nuevo inicio para la estirpe maldita de Zeus. El chico tiene sangre espartana y nórdica, pero al nacer fuera de Grecia, y con todo su panteón defenestrado, la influencia del Hado puede no surtir efecto bajo el nuevo panteón. Kratos ha conseguido sobrevivir al pecado de Hybris en el que cayó y ha dejado atrás la locura por lo que luchará denodadamente para que a su hijo no le ocurra lo mismo. Nótese que el nombre  del chico, Atreus, está ligado con los Átridas y cuyo funesto destino estaba relacionado con su fundación y las acciones que tuvo su antepasado Tántalo, otro hijo de Zeus. Esta predeterminación del destino la encontramos en otra de las famosas tragedias griegas: Edipo, rey tebano que mató a su padre y desposó a su madre.

Si el ciclo de violencia de la familia átrida se detuvo con el juicio por matricidio de Orestes, veremos cómo se detiene el ciclo de la violencia en Kratos  y Atreus. Las runas tatuadas que porta Atreus en su brazo derecho hablan de Tyr, dios nórdico de la guerra, y puede ser un indicativo del futuro papel del chico emulando al que tuvo Kratos en su panteón. Curiosamente Atreus es zurdo como Tyr, que perdió su mano derecha cuando los Aesir encadenaron al lobo Fenris.

La forma en que se relaciona Kratos con su hijo es indicativo de lo que estamos hablando, más si tenemos en cuenta los diálogos que mantienen en el tráiler presentado en el E3 de este año. Atreus ha sido criado por su madre a la manera escandinava, la cual le ha enseñado a cazar y a usar el arco y las flechas, armas que, por otro lado, están mal consideradas en Grecia, como demuestra la historia de Paris, y de la cual hereda el cuchillo.

Atreus le echa en cara a su padre que no le haya contado la verdad antes, que le considera débil por no ser como él y que está maldito. Kratos intenta actuar como padre y mentor ante esta confrontación. Como dice él mismo, «qué sabrá el chico de cuál es la verdad al completo». Atreus no tiene la formación espartana de su padre y no conoce lo que es la muerte de forma directa. Pese a que ha salido a cazar con su madre, nunca le ha dejado utilizar el cuchillo. Kratos intenta educar a su hijo como guerrero y semidiós que es. En el segundo tráiler, se da a entender que Atreus ya ha derramado su primera sangre y que ha entrado en el ciclo de la violencia.

Pero si Kratos es el padre y mentor de Atreus, su hijo es el ancla que humaniza al antiguo dios de la guerra y es el guía que le introduce en el mundo escandinavo, puesto que Kratos no habla el idioma local y necesita traductor. Su hijo lo encauza en la senda de la confianza, al hacerle ver que no todo el mundo está en contra suya y que este es un buen motivo para no volver a ser El fantasma de Esparta y dejar que la ira le consuma de nuevo.

Santa Mónica y Cory Barlog no dan puntada sin hilo y esta idea de destino y de nuevo ciclo está presente hasta en el diseño del nuevo logo, el cual puede entenderse como una estilización de Jörmundgander en su papel de Uroboros. La serpiente hija de Loki es el inicio y el final del último tráiler a modo de metáfora visual: cuando un ciclo finaliza otro comienza. Si previamente decía que Kratos y la saga estaban moribundos, lo cierto es que los desarrolladores han sabido dotar al personaje de un interés y complejidad del que carecía desde hace mucho tiempo. El espartano ha dejado de ser un personaje de acción plano para lo que se prevé una aventura que enriquecerá, esperemos, su leyenda.

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